Amanita Muscaria, Diasol y Ahinco se presentaron el sábado en la Biblioteca de la Juventud Moderna, ante una muy buena concurrencia y Duias Music estuvo ahí para contártelo en la siguiente nota. Fotos de Florencia Couto.

|Por Makú Rodríguez|


El sábado comenzó siendo un día normal. Entraba a trabajar a las 18:00, bastante resignado porque me iba a perder el show de la biblio. Me liberaba pasadas las 00:00 y trataba de consolarme a mí mismo con la idea de que al menos, podría llegar a ver a la última banda de las que se iban a presentar en La Biblioteca. Afortunadamente, gracias a un acto de piedad patronal, me permitieron salir a las 21:00 y llegué perfecto al reci.

El paradigma del sábado normal se caía a pedazos. Me pasaron a buscar por la puerta de mi trabajo y encaramos hacia la Diagonal Pueyrredón. Al llegar me encontré con Hernán, guitarrista de Ahinco cortando las entradas en la puerta. Nos saludamos con un cálido abrazo y seguí mi camino hacia la cima de la Biblioteca.

Al llegar al SUM donde se hacen los recitales, me encontré con una buena cantidad de gente. Si bien era temprano, la gente se acercó a la hora estipulada para no perderse a ninguna banda. Más allá de que suene redundante decir que siempre hay que ir a apoyar a todas las bandas, el hecho de que hubiese buena concurrencia para las tres bandas genera otro marco. No sólo para los que tocan, sino que para toda la gente presente.

La parafernalia del salón de usos múltiples de la biblioteca estaba compuesta por una feria con parches, discos y remeras, un barril de cerveza artesanal al lado de la cocina (que por suerte trabajó incansablemente) y un set de iluminación más que interesante. La ambientación lumínica fue igual a la que utilizaron la última vez que vi a Ahinco. Si mal no recuerdo, fue en marzo, también en la Biblioteca junto a El Poder y la Poesía Satánica. Luces rojas y un juego de sombras visualmente excelente.

Las chicas de Amanita Muscaria fueron las primeras en salir a escena. Las luces rojas ambientaban a la perfección la performance musical de Amanita. Su sonido alternativo pesado y por momentos caótico me gusta mucho. La distorsión de la guitarra, es una mezcla entre sonido compacto y bien podrido, símil a las guitarras de Cobain en Bleach. También cabe destacar la actitud de las chicas en escena. Su set fue corto y preciso, con un cover de Ramones de por medio. Mi alma ramonera se emocionó hasta las lágrimas con su interpretación de My Brain is Hanging Upside Down, o también conocida como Bonzo Goes to Bitburg.

Aprovechamos el intervalo entre banda y banda para salir a tomar un poco de aire al patio. Apenas se podía caminar debido a la gran cantidad de gente que había. Entre la multitud sedienta de aire fresco, reconocí la cara de mi amigo Seba Pogo. Sus ojos achinados denotaban que la estaba pasando perfecto y se autoproclamó como un “straight edge con permitidos ocasionales”.

Entre tanta charla en el patio, desde adentro se escuchaba un chequeo de guitarra. Era la señal de que estaba por tocar Diasol.

Había llegado el momento de ver a una de mis bandas favoritas de la ciudad. No me atrevo a decir que es la que más me gusta porque son muchísimas mis preferidas, pero sin dudas Diasol tiene una gran parte de mi corazón. La primera vez que toqué en vivo fue en una fecha compartida con Diasol, en el viejo Club Huracán hace algunos años. Será por eso que siento mucho cariño por esta banda.

Arrancaron su set con Ácido Domingo, tema del último disco. Si bien es una banda con muchísimo recorrido, cada vez suenan mejor. Es una banda muy personal que no se encasilla dentro de ningún género. Si bien la sensibilidad de sus letras, sumado a la parte musical, demuestran hacia qué lado va la banda, no considero que sean una banda punk emocional del montón.

A veces siento que están muy supeditados a sus temas nuevos. No está mal, cualquiera que tenga una banda sabe que tocar siempre los mismos temas suele ser bastante aburrido. Aun así, me gustaría que Diasol tocara más temas viejos en vivo. Lógicamente es distinto, ya que en su disco Hacia Nuevas Razones (2007) eran cinco y hoy por hoy, sólo son tres integrantes. Igualmente, sería lindo escuchar todos esos temas en vivo. Si bien mi pedido es bastante ortodoxo, no reniego de sus temas nuevos, para nada. El último disco de Diasol es excelente.

La presentación de Diasol no me defraudó. El show habrá durado menos de una hora, ante una gran cantidad de gente. El clima era divertido y de mucho feedback entre los presentes y la banda.

Como era de esperarse, la jornada del sábado finalizaría con Ahinco. Otra de mis bandas favoritas de la ciudad. El caudal de gente había disminuido. Más allá de eso, como resalté en otra cobertura de un show de Ahinco, convirtieron a la Biblio en un infierno. Una vez más la importancia del set de luces rojas y la cuota justa de Death Metal. El inicio de la presentación fue una suerte de introducción.

El show de Ahinco fue bastante largo debido a la duración de sus temas y que, usualmente, en vivo siempre tocan mucho tiempo. Al principio tuvieron un pequeño percance con un acople insoportable en la voz. Con mis vastos conocimientos acerca de sonido, pude meterme en la consola y solucionar el problema. Sí, soy un periodista multifacético, una especie de Victorinox.

Solucionado el problema con el micrófono, el trío de death metal continuó su presentación con mucha más soltura y eficacia. Los primeros headbangs comenzaron a tener lugar. Por mi parte, decidí ver el show sentado en el piso. Sí, fue como presenciar una clase. Me dije a mi mismo “hoy quiero que me vuelen la peluca y prestar atención a cada cosa”. Así fue, una vez más lograron volarme la cabeza. Sonaron ajustados y ensayados. Gran presentación de Ahinco.

Finalizado su show sortearon dos discos. Hubo dos personas que se fueron con obsequio a sus casas. Afortunadamente fue una linda fecha. No sólo por las bandas, sino por la cantidad de gente que se acercó a ver a Amanita Muscaria, Diasol y Ahinco.

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