Avernal se presentó en El Paso Club junto a Moriture y Suicidal Drinkers. La banda legendaria de death metal detonó Mar del Plata y Duias Music estuvo ahí para contarlo.

|Por Makú Rodríguez|


Luego de un sábado movido en la Biblioteca, mi siguiente parada sería El Paso. Si bien Ahinco, El Poder y Poesía Satánica me habían dejado contento y satisfecho, necesitaba un golpe final para cerrar un buen fin de semana de recitales.

La presentación de Ahinco en la Biblio me preparó mentalmente para lo del domingo. En mi cabeza seguía resonando un blast beat interminable y sabía que el domingo tenía que ir preparado para que me arrancaran la cabeza. Sin más preámbulos, terminé de cenar en casa y me pasó a buscar un amigo para dirigirnos hacia El Paso a ver a Avernal. Domingo fresco, ni un alma en la calle y manos en los bolsillos para resguardarlas del frío que cada vez se siente más y más en la fría Mar del Plata.

Al llegar a la intersección entre Colón y Córdoba, vimos de lejos la puerta del Paso. La movida se veía tranquila, todavía era temprano. Debo reconocer que me confié un poco y llegué sobre la hora para el inicio de Suicidal Drinkers. No perdí más tiempo charlando en la puerta e ingresé a ver a la banda.

El Toba de Suicidal Drinkers

Suicidal Drinkers es una de las tantas bandas que combaten en el under de Mar del Plata. Subieron al escenario con muchísima energía y dieron por comenzada la noche. De movida es una banda que te recuerda a los grupos de la escena hardcore neoyorquina como Biohazard y Madball. Obviamente, con una influencia metalera bien marcada. Baterías rápidas con doble pedal, riffs grooveros y un bajo que te patea el pecho. Fue una buena manera de comenzar a calentar los motores para el resto de la noche.  Es una banda que me gusta ya que, como dije anteriormente, se nota la influencia de bandas hardcore bien noventosas, mezcladas con crossover. Todo esto acompañado de una voz bien potente. Me sorprendió ver que ya no tocaban con dos guitarras, pero aún así no perdieron la esencia.

Suicidal Drinkers

Al costado del escenario se encontraba Cristian Rodríguez, cantante de Avernal, atendiendo la feria y mirando atentamente el show de los Suicidal. De momento se acercaban sus compañeros de banda a acompañarlo o simplemente a observar el show.

Luego de la presentación de Suicidal, fue el turno de Moriture. Al igual que sus antecesores, mantuvieron la línea de lo pesado para dejar el escenario bien caliente. Quizás un poco más ligados al metal, la performance fue ajustada y encajó a la perfección en el contexto.

Salí a tomar un respiro a la calle y a prepararme mentalmente para lo que se venía. Las mesas seguían puestas y la verdad que me parecía un tanto extraño. Anhelaba que las quitaran porque, francamente, ver a Avernal entre sillas y mesas iba a ser un verdadero bajón. Desde afuera comencé a escuchar las primeras pruebas de la guitarra y los parches. Sin perder más tiempo, ingresé a El Paso, me ubiqué pegado a la valla a un costado y preparé mi cámara.

Las mesas ya no estaban y el lugar se encontraba bastante lleno. Capacidad ideal para que al menos se arme algún pogo bien agitero. Se levantó la pantalla y comenzó el show.

De principio a fin fue un show brutal. Al primer tema me ubiqué del lado de uno de los guitarristas para que me explotara el cerebro. Avernal se caracteriza por su elevado volumen y por sonar siempre ajustados. El hecho de ser dos guitarras los convierte en una banda que te aplasta. Si bien son catalogados como una banda de Death and Roll, todavía mantienen la chispa de los primeros discos, bien en las venas de Morbid Angel, Entombed, Grave, Dismember, etc. 

Hicieron un amplio recorrido por todos sus discos. Desde el primero al último. Avernal es una banda que cuenta con siete discos en sus casi 25 años de trayectoria. La gente respondió a la perfección. Mar del Plata tiene un gran caudal de metaleros con sed de headbang y destrucción. 

Si bien Avernal es una banda encasillada en el Death Metal o Death And Roll, por momentos se pueden apreciar tintes del stoner rock o mismo, del doom metal (para aquellos meticulosos de los géneros). En lo que respecta a su presentación del domingo en Mar del Plata, sonaron como una topadora. Ajustados y precisos. Ambos guitarristas bien equipados y una línea de bajo a la altura de las circunstancias. Si bien cabe destacar individualmente a cada uno de los integrantes, Germán Rodríguez (quién además toca la batería en Eterna Inocencia) me parece un increíble baterista. Acostumbrado a verlo rompiéndola en Eterna Inocencia, no pude esperar menos de él.

Entre los puntos más altos de la noche, se destacaron canciones como «La Espada sin Cabeza», «Arquetipo de Saturno», «Habitante de Cádaver» y «La Tormenta después de La Calma».

El show duró aproximadamente una hora y media y fue la medida necesaria para dejarnos a todos satisfechos, o por lo menos a mí. Dejaron en claro que son una banda que va al frente y que no tiene nada que envidiarle a bandas de afuera. Buena energía, tanto arriba del escenario como abajo. Como resalté en líneas anteriores, Mar del Plata es una plaza muy solicitada por el metal, no sólo a nivel nacional, sino que también a nivel internacional.

Era hora de salir del averno y reencontrarse con el frío de la calle. Volví pateando a mi casa con la cabeza llena de distorsión y un doble pedal demoledor. Finalicé el fin de semana contento y con ganas de que Avernal vuelva a pisar nuestra ciudad. 

 

 

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