Diasol presentó su flamante EP «Los Olvidados» en su sala junto a El Poder, en lo que fue una noche plagada de gente querida, volúmen y un compromiso arraigado a la música marplatense.

|Por Marcos Gabarain|


Me abracé a la peste del cambio climático marplatense, tan plagado de ciclotimia injusta. Pero también era el cumpleaños de un amigo. Pero también era una oportunidad para ver en vivo a El Poder. Pero también Diasol presentaba Los Olvidados por primera vez, quizás el lanzamiento más importante del año en la ciudad.

Medio como que Makú siempre lleva adelante la bandera del Hardcore y el Punk en nuestro querido Duias. Le arrebaté la atención esta vez y me adentré en algo muy lindo, conciso y lleno de camaradería. Pogo sopló 29 velitas esa noche, llevó postre para la audiencia y todos contentos.

En esta celebración con tantos condimentos vi muchos amigos de la música. Amigos de todos los palos. Eso que genera gente como Diasol que es tan copada al charlar es un atractivo total. Ambos shows se pudieron disfrutar desde la sala de control y el pasillo, donde la puerta abierta del habitáculo generó una fila en diagonal de personas amuchadas asintiendo con la cabeza a una velocidad asombrosa.

Es loco ver a El Poder al palo y después recordarlo en Música En La Perla. Lo mágico es que demuestra la capacidad que tiene la banda para adaptarse. Los pasajes siempre terminan en trance y golpe stoner. El zurdo Luii Lassiar, con quien se generaron dos o tres charlas interesantes, controló los climas e hizo de los platos sus súbditos.

La bajista Maria Nostro, quien gritó un “Feliz Cumple Seba” al aire en honor a Pogo, aportó oscuridad a los tonos agudos de las guitarras y su sonido envolvió la sala en todo el set. En “X” alcanzaron un sonido supremo. Todo al frente con un hi hat presente. Sin lugar a dudas, la música de El Poder tiene una adrenalina y un vértigo únicos, eso los hace una banda muy peligrosa. Quiero verlos de nuevo pronto.

Llegó Diasol en su casa con la sala llena, gente amiga y fanática de años. Jose, Charly y el Jevi hicieron un repaso cronológico de su discografía en un setlist muy picante. Primero, Hacias Nuevas Razones (2007), luego Los Olvidados y por último Alimañas (2017).

Recordemos que Los Olvidados esta compuesto por canciones que quedaron en el tintero antes de la grabación de su último larga duración.

Con “Al Océano” estrenaron el nuevo lanzamiento. A los gritos de Jose se acoplaron los rápidos licks de viola de Charly, un guitarrista que me sorprendió por lo pensado que está su sonido para el género. Para estas horas de la noche, mi amigo Pogo realmente estaba en un cumpleañito. Su banda favorita le cantó los 29 y entregó un setlist inolvidable.

Hubo varios invitados que se sumaron a tocar, como fue el caso de Luchy Trabatto (Los Seitans, Muerte Del Romance) para varias canciones de lo nuevo. En «Maverick«, el estribillo se cantó al unísono y la primera emoción fuerte se empezó a sentir. 

Súper Europa” fue una de las perlas de la noche. Su combinación de alta velocidad y viaje laguero mostró a Diasol en su estado más puro. La piel de gallina me llegó cuando luego de esa trancisión drogona Jose gritó a mas no poder «aquí estoy» y el Jevi llevó la batería al máximo para el outro.

Salomar, viejo amigo y colaborador de la banda, se sumó para la última tanda, que incluyó canciones de Alimañas. De repente, el trio se hizo quinteto para el track que le da nombre al disco.“Ácido Domingo” llegó para serenar con ese gran bajo del Jose y un estribillo emocionante que la gente sintió como propio. Segunda emoción palpable.

El tramo final creció en volúmen y en gente. No cabía un alfiler en la casa, y la pasión amiguera terminó por explotar en ese aplauso al final del set. Diasol es en este momento uno de los grandes representantes de la buena música marplatense y lo ratifica seguido.

Me quedé sin palabras en varios segmentos de la noche, y no fui el único. Asi que Parabens a Jose, a Charly y al Jevi. Lograr eso en otro ser humano no es moco de pavo.

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