Axel Fiks y Seba Toyos presentaron sus trabajos solistas el viernes pasado en la Bodega del Auditorium, y otorgaron un encuentro íntimo atravesado por canciones que expresan las vicisitudes de la adolescencia. Con sus 21 y 22 años, los músicos ya pisan fuerte y te lo contamos en Duias Music. Fotos por Marcos Gabarain.

|Por Juana Martí|


La misticidad de la bodega del Auditorium ya es un plus para un show de viernes acústico. Allí abajo, con una iluminación escasa que sólo prevalecía en el escenario, la gente se ubicó en las sillas para dar comienzo al espectáculo.

Axel se presentó en el escenario con su guitarra alrededor de las 21.20, para presentar su disco début, “Idilio”, el cual grabó y masterizó en su propia casa y es digno de una versatilidad impecable. Con canciones como “Mili” y “Epicuro” dio un inicio romántico perfecto para la intimidad del encuentro, con letras melancólicas y melodías que las acompañaron de manera perfecta.

Casita es donde sos feliz”, fue la elegida para romper con el ritmo melanco, pero sin dejar las reflexiones de lado en sus letras, propias de sus jóvenes 21 años. Y aunque lo hace de manera coloquial, en ellas demuestra que lo atraviesan muchas más cosas que la superficialidad, y en “Instanena” lo deja claro.

Con “Compañera”, volvió a sus letras idealistas y de amor, pero ya de forma sensata; y aquí quiero destacar algo que sentí. En tres canciones, las dos primeras, y ésta, parece haber elegido de forma perfecta el “orden” del amor. Con “Mili” y “Epicuro”, nos transmite a los primeros amores de la adolescencia; esos irracionales, desmedidos, que no entienden de nosotros mismos. Y en ésta última, aunque también habla de la tristeza del desamor, demuestra experiencia, juicio y madurez: “solo queda agradecer, compañera del ayer”.

Niñx Amor”, termina de plasmar lo voluble de sus canciones, que no es únicamente por los géneros, sino también por su voz mudable que intensifica los sentimientos que las atraviesan. En “Vino”, la primera canción que escribió, “lo que estaba tomando” parecía sacarla de lo más hondo de sí, y acompañó perfecto esta canción ya mucho más profunda en cuanto a melodía y letra.

La siguiente, la dedicó a sus abuelos, “Fotocopias”, y al final dijo: aguante los abuelos, son lo mejor. Y dio el cierre con su útlimo single, “Chica Acuario”, canción que grabó junto a Goyo Degano, de Bándalos Chinos, que deja en suspenso una búsqueda nueva del artista.

Si había alguien atinado para seguir con el espectáculo, sin dudas era el marplatense Seba Toyos. Comenzó con “Night”, la última canción de su primer EP, “Principio”, que demuestra que con poco se puede decir mucho y nos introduce en la introspección que traen los fantasmas que vienen de noche.

Le tocó el turno a “Bailando en el Espejo”, la cual interpretó con mucha fuerza y nos sacó un poco del letargo de placidez que dejó con “Dream”, en la que enseguida note un parecido vocal con el mítico Eddie Vedder. “Amor” y “Hablar” fueron las siguientes elegidas y agradeció a su familia por estar ahí.

Invitó a un amigo para tocar y cantar con él dos canciones; “Avión”, que, «la escribió a sus 16 años y todavía le parece la mejor”, y “1996”, la cual se la dedicó a su “vieja” y generó el clímax con una letra movilizante: “quiero mi voz, quiero color, quiero mi espacio, marca mis pasos”.  Se despidió con “Tiroteo”, pero antes, interpretó una versión de “Promesas sobre el Bidet”, y, se los dice una fiel amante de Charly García, lo hizo muy bien.

La gente durante toda la velada estuvo atenta, receptivos a dos artistas que generaron un clima perfecto de disfrute. Aplaudieron y escucharon con emoción. Las canciones de Seba y Axel demuestran que la adolescencia y la juventud no sólo son diversión y energía, y me fui con  la divina sensación de empatizar con ellos y de confirmar que la sensibilidad es lo más lindo que existe, gran motor para la vida.

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