¿Será posible resumir en una nota todo lo que pasó en el año más raro? Del tuyo, del mío y de absolutamente todo el mundo. No sé, pero voy a intentarlo.

En el futuro cuando tengamos 70 años y compremos en el supermercado huevos que se pelan solos después de unos minutos de hervor o las estaciones de servicios ya no recarguen combustible, el petróleo se terminó hace mucho, y en vez de eso ofrezcan transfusiones sanguíneas para humanos porque todxs vamos a ser runners e iremos al trabajo y a la facultad corriendo; nuestros nietes nos preguntarán y diremos: «ese fue el comienzo de toda la locura, y estuve ahí para verlo y vivirlo».

Muchas escenas de este año me parecieron de ciencia ficción por eso la intro debía estar en consonancia con todo lo visto. Esta será la ultima vez en el año que nos leamos y quizás la ultima vez por un largo tiempo. Así que solo te pido una más y no te jodo más.

| Por Flor Valbuena |


El año del streaming.

La hiperconectividad, el aislamiento y la demanda de contenidos fueron el combo perfecto para que lxs artistas experimenten con la producción de shows transmitidos en vivo, y en este sentido me parece super destacable esta capacidad de adaptación y el ingenio para estas presentaciones a la hora de aprovechar todos los recursos disponibles.

Esto se vuelve más complicado cuando sos del under, por eso lo destacable es que todxs brindaron contenidos de muchísima calidad. Salud por eso, porque la escena siga creciendo y esté a la altura de las circunstancias y más.

 

Nuestra habitación es ahora nuestro estudio.

También es importante observar el gran esfuerzo de los artistas locales por seguir conectando con su público y brindarle nuevas canciones. Así como también el de muchos músiques independientes que tuvieron la audacia y el hambre de sacar a la luz material nuevo. Esto lleva a comprender que la escena en Mar del Plata está altamente capacitada, es resiliente y saldrá de este presente distópico con mas recursos profesionales.

 

El desafío de organizar la cultura popular con aislamiento.

La pregunta que todxs nos hacemos es qué irá a pasar en el verano.

De cara a la próxima temporada, la provincia de Buenos Aires ya habilitó el desarrollo de artes escénicas musicales con o sin publico, al aire libre y en establecimientos (pueden encontrar toda la info acá). Pero lo que finalmente suceda escapa al sentido común de los veranos anteriores. La muchedumbre y la interacción masificada es el sentido común de nuestros veranos, pero no podrá serlo durante este. Estando en pleno conocimiento del entramado del verano en la costa bonaerense se optó por esperar hasta ultimo momento por definiciones. No hubiese sido mala idea hacer simulacros para poder crear protocolos más efectivos sobre el comportamiento del público (como se hizo en los balnearios cuando se habilitó el turismo). Por lo que todo indica que los shows del verano se disfrutarán entre vallas y espacios reservados a grupos reducidos. Todos ellos reforzados con streaming.

Lo que sí ha quedado claro es que el aplazamiento de las actividades culturales tuvo consecuencias inmediatas lxs artistas de nuestra ciudad. Será un buen momento para ver y escuchar muchas producciones locales.

 

La capacidad limitada (solo el 30% del público permitido) será otra de las postales veraniegas, esto genera que las actividades culturales sean un bien exclusivo, tal como con las vacunas las personas que más paguen podrán acceder a los eventos más seguros en cuanto a protocolos. Mientras que quienes no puedan ofrecer un show sin burbujas sociales pasarán una de las temporadas más grises de la historia, aunque esto en tiempos donde todo tiene un costo político enorme será anecdótico.

Hay que seguir remarcando que el arte es un bien público mundial y fundamental para el desarrollo del ser humano, nosotres como público tenemos esa capacidad. Ganarle la batalla a la agenda que reclama más seguridad, más policía y subirse al colectivo de les que reclamamos más cultura, más inversión, más espectáculos, más beneficios para lxs artistas, trabajadores del rubro, comunicadores y otras yerbas. Si algo puede dejarnos de bueno este año que sea esa capacidad social de unificar reclamos, de reunirnos en cualquier circunstancia y hacer de la música y el arte un bálsamo frente a tanta realidad hostil.

Si leíste algunas de estas columnas, te hayan gustado o no, para mí es un gran motivo de felicidad porque te tomaste unos minutos de tu tiempo para hacerlo o porque la música es para vos tan esencial como para mí, y por eso ya me caes bárbaro, ¡muchas gracias! 

Que tengas un buen final y comienzo de año.- 

Comentarios de Facebook