Le damos la bienvenida a Seba Acampante, diseñador, musicalizador y gestor cultural de la famosa TRImarchi, así como también una de las mentes maestras detrás del Club TRI y la marca Hombre Lobo. Conocido por ser también un ávido coleccionista de discos y rarezas, «Picada de Batea» será su espacio para ilustrar, narrar y expresar toda esa data que sabemos que contiene detrás de su melena tupida. De aquí en más, las palabras son todas suyas.


Me gustan los paisajes con horizontes profundos, sierras, costas, llanos, mesetas, cañones, perder la vista en detalles lejanos. Como si esa profundidad de campo le diera mayor rienda al pensar, a quien dejo correr, galopar, errar, retozar y volver con conclusiones. Pero no siempre tuve acceso a estos paisajes, fue un descubrimiento tardío.

Me crié en la ciudad, y el camino a la escuela siempre fue urbano. Lo urbano generalmente carece de horizonte, agobia, traba, y eso me hacía mirar mucho al piso. Perderme en micro universos, caminitos de hormigas, dibujos de brea en el pavimento, bosques de pasto, heroicas raíces rompiendo la vereda, patrones en las baldosas o un rio de agua al costado del cordón, toritos cruzando dientes de león. 

Eventualmente, entre tantos paisajes cenitales, aparecían tesoros, juguetes, cartas, monedas, caracoles, fotos, cassettes, alguna libélula seca, un billete, una piedra. Todo lo guardaba por un tiempo, hasta encontrar qué era lo que hizo a ese objeto especial, lo que me hizo tomarlo.Con el tiempo esto lo seguí practicando, atesorando objetos encontrados. Dándole valor a descartes, me hice amigo de las ferias de pulgas, contenedores, días de trastos (cuando andaba de viaje), remates, trueques, canjes, subastas y demás recursos del cambalachero. 

Esta nueva columna mensual que estoy empezando en Duias se centró en uno de mis items de recolección mas atesorados: Los Discos. Recomiendo darle play a esta lista para entrar en el mood : 

Vamos a ir picando la batea y me parece válido empezar con mi primer disco de vinilo. Un diez pulgadas, de un género musical que aún no conocía, llamado Exótica. Un regalo de mi viejo. Años antes de que yo tuviese mi primer bandeja. 

Mambo, de Yma Sumac. Capitol Records. 1955

Este disco coquetea con las pistas de baile de la época. Desde la psicodélia chamánica que trae imantada esta cantante, reconocida como la «Mujer de la Voz de Pájaro» por su amplísimo registro vocal (mas de 6 octavas), Yma, o “Zoila Augusta Emperatriz Chávarri del Castillo” como era su verdadero nombre, grabó este disco en sus efervescentes 33 años, un acercamiento al entonces popular Mambo, desde el exótico ángulo de su pareja y compositor, Moisés Vivanco. 

Este disco la sacó de su depresión económica, época en la que con su esposo se dedicaban a la venta de Atún para subsistir, y la catapultó en el mercado internacional, siendo la primer cantante latinoamericana en presentarse en Broadway. Mas allá de estos flashes que son solo trascendentales en planos materiales, me gustaría que conozcan a la YMA esotérica, la YMA chamanica conectando con la escencia de la Selva Amazónica.

Con el tiempo me enteré que el primer disco de Yma Sumac había sido grabado en Argentina, en 1944, editado por el sello Odeon, gema que no paré de buscar, hasta encontrarla por monedas en el parque de Chacarita. 

(nótese el error de tipeo “IMMA SUMACK” , YMA SUMAC, en Quechua, “la mas bonita” , otro alias que tuvo en Estados Unidos fue AMY CAMUS, queriendo sajonizar su nombre con un Anagrama para facilitar su llegada al publico Norte Americano )

El resto de la colección fue llegando con el tiempo, 3 de sus 10” mas codiciados los conseguí en la misma disquería en Rio de Janeiro, encima de una peluquería, por el barrio Tiradentes. 

Y una vez un querido amigo, Pedro Canale, a.k.a Chancha Vio circuito, me trajo de una gira una hermosa reedición de Voice of the Xtabay, que incluye en su amplio formato 12”, una remasterización del EP “Inca Taqui” que realza su faceta mística y relacion con los cantos ancestrales del profundo Perú. 

«Fuego del Ande» apareció en un compra-venta de Madrid

Los géneros se funden en los ojos de Yma para ser devueltos al aire en su voz, esta curiosa Peruana que incluso ganó su estrella en el Walk of Fame de Hollywood, luego de grabar unos bluecesitos psicodélicos que sacan a los Andes de paseo.

Comentarios de Facebook