Viernes revisionista en Duias Music y en esta entrega tomamos como premisa el disco Coexistir de Crucial Pit para desglosar e historizar acerca del hardcore en nuestra ciudad.

|Por Makú Rodríguez|


En la última edición de revisionismo hice hincapié en los pequeños guetos musicales que dan a luz a proyectos épicos que quedan en la retina de una minoría. Si bien no siempre es necesario que sea una minoría, sin intención asociamos al underground con la escasez de público o en su defecto, a pequeños lugares físicos donde estos grupos se presentan.

A su vez, este tipo de bandas, también están atravesadas por un mismo caudal de público e indefectiblemente, por las mismas caras. No sólo en el público, sino que también quiénes integran las filas de la banda en cuestión.

Quizás hoy hablemos de una banda puramente hardcore que no divagó entre otros estilos, ni siquiera sub géneros. Retomando con conceptos anteriormente mencionados en esta columna, Crucial Pit es una banda que no se quedó en el infraunder (para más información sobre esta ¿teoría? leer la siguiente nota).

Mar del Plata no solamente nace con el punk en sus venas. A mediados de la década de los 90, el pulso de la escena underground argentina era tomado por el hardcore. Proveniente de Estados Unidos, llegó a nuestro país de la mano de bandas como Existencia de Odio, Division Autista, Diferentes Actitudes Juveniles y Massacre Palestina, entre otras. Tal es así, que entre el año 1992 y 1993 se comenzó a gestar el movimiento llamado Buenos Aires Hardcore.

Esta propuesta era diferente a la del viejo punk rock que ya venía respirando hace mucho tiempo. Respetando la crudeza de las guitarras distorsionadas, el hardcore presentaba baterías un tanto más veloces que lo habitual y un mensaje ciertamente diferente. Es un movimiento tan amplio en cuanto a mensajes e ideales, que merecería una columna aparte, pero para poner en contexto, es bueno mencionar algunos puntos a tener en cuenta.

El “Hazlo tu mismo” es el preconcepto que siempre estará vigente. Si bien el hardcore nace a fines de los 70 con bandas como Bad Brains, es un género que fue creciendo y tomando distintas perspectivas. En este momento, se me viene a la mente el hardcore straight edge de Minor Threat, con una filosofía anti excesos (drogas y alcohol) y un mensaje positivo. Por otro lado, años después, en Nueva York, el hardcore fue propiedad de bandas como Biohazard, Madball y Agnostic Front. Estos grupos son sólo ejemplos claros de las diversas visiones de este estilo, quizás con un mensaje mucho más callejero y directo, en el sentido de relatar las vivencias crudas de la vida misma.

En síntesis, el mensaje que siempre se buscó dar dentro de este mundo, fue el de hacer las cosas por tus propios medios. Nadie lo va a hacer por vos y es por eso, que el active comienza en unos mismo. El hardcore siempre buscó expresar un mensaje desde la simpleza y sencillez de las palabras y la música.

En nuestra ciudad siempre existieron bandas de este género, aunque todas muy ligadas al punk más que al hardcore, o por lo menos, esa es la impresión que me da a mí. Quizás ahora con el fácil acceso a la información y las diversas plataformas para escuchar música, es mucho más sencillo que a nuestra ciudad lleguen nuevas propuestas musicales. Hace algunos años, era un tanto más difícil. Primero llegaba el mensaje a Buenos Aires y luego se expandía por todo el país. Argentina siempre fue un país bastante unitario para la música.

En Mar del Plata han existido bandas muy buenas dentro del hardcore punk. Y no solamente en el neto hardcore. Como todos los estilos musicales, tiene sus diversas vertientes. Se me ocurre el caso de Desterrando Héroes, banda desaparecida en 2014, con un sonido hardcore mucho más moderno y enroscado. También es necesario nombrar a la banda que desde mi humilde parecer, fue la que supo llevar en alto el estandarte del hardcore marplatense en la escena argentina: Far From Heaven. Al igual que Desterrando, no se quedaban en el sonido clásico del hc punk, sino que le metían tintes modernos y melodiosos, con una fuerte influencia del llamado «hardcore noventero» propio de bandas como Unbroken, Mean Season y Snapcase.

Independientemente de todas estas bandas y del amplio catálogo que ofrece el hardcore dentro de sí mismo, hay una banda que me llega un poco más que las otras. Seguramente sea por la cercanía etaria o simplemente, porque es una banda que fui a ver muchísimas veces y siempre admiré su capacidad de active y agite en la movida. Crucial Pit fue una banda hardcore straight edge nacida en el año 2011 y, si no me falla el archivo, la primera en adoptar la filosofía libre de drogas como mensaje de banda.

A nivel general, en estos años que corren la escena hardcore ha decaído un poco. Quizás se deba al poco recambio generacional en el público y en los escenarios, pero lamentablemente es una realidad ineludible. Crucial Pit rompió bastante con ese paradigma. Una de las primeras cosas que me asombró al llegar a Mar del Plata fue que la escena hardcore estaba compuesta por casi toda gente joven que promediaba entre los 15 y los 25 años (aclaro que estoy generalizando). La esencia del hardcore siempre se sostuvo en el espíritu joven y las ganas de hacer cosas. En Mar del Plata las cosas se dieron de esa manera.

Recuerdo presentaciones de Crucial Pit en Vinoteca con una audiencia plenamente adolescente y pilas de mosh y pogo por todos lados. Además, es una banda que le abrió las puertas de la ciudad a bandas grandes del género como Diferentes Actitudes Juveniles y Minoría Activa. También a bandas internacionales como En Mi Defensa de Chile, Bayside Kings de Brasil y Custodia de Ecuador. Una clara muestra de que para gestionar cosas dentro de una escena no alcanza solo con tocar y listo.

Crucial Pit integró el mismo gueto de bandas junto a Sangre Vital, Blu Damp, Diez Sesenta, No Cuentes Conmigo y Desterrando Héroes, sólo por mencionar algunas de las tantísimas bandas que forman (o formaron) parte del circuito marplatense. Su primer demo no tiene desperdicio. Grabado en toma directa de la sala más pequeña del Bunker, la primera placa de Crucial Pit refleja la crudeza del hardcore.

Pasaron cuatro años para que ingresaran nuevamente al estudio y grabaran el disco que me llevó a escribir esta columna. Coexistir fue el disco debut de larga duración de Crucial Pit. Muchos de los temas que forman parte de este disco ya habían sido parte del demo de la banda.

Coexistir es un disco plenamente hardcore youthcrew con una muy fuerte influencia lírica y musical en bandas como Youth Of Today, Minor Threat, Uniform Choice, Battery, Better Than A Thousand, etc. El disco no guarda consigo únicamente influencias en bandas de los 80 y 90, sino que es una versión actualizada del youth crew, quizás focalizándose más en el sonido de bandas como Mindset o Ten Yard Fight.

El disco comienza con una intro instrumental que da el punta pié inicial a lo que yo entiendo como una oda a la amistad y a los valores del straight edge. Luego de la intro, es el turno de Verdaderas Razones, un verdadero himno hardcore amiguero.

Los coros cuasi de cancha que tiene este disco son un rasgo distintivo. Más allá de que sea algo habitual dentro de los discos hardcore, este es un toque especial que le brinda muchísima energía a todas las canciones. Coexistir es un disco que le canta a la verdadera esencia que nunca se pierde. Al hecho de no rendirse jamás y además, un agradecimiento para los amigos que están siempre presentes.

Hay temas de este disco que me traen muy buenos recuerdos de recitales y momentos compartidos con amigos. Uno de ellos es Las Esperanzas no Mueren. Buenas épocas de agite y brinamiento de aguante. Por otro lado, el disco también tiene canciones como Hombre vs Animal, una clara demostración de principios en contra de la matanza de animales.

Continuando con la premisa de himnos amigueros, no puedo pasar por alto Cueste lo que Cueste. La guitarra que da inicio a esta canción ya es un rasgo distintivo de aquellos que vimos muchas veces en vivo a Crucial Pit. Es muy fácil de reconocer esa distorsión perteneciente a la guitarra del Naranjo.

Resumiendo, Coexistir es un disco que mantiene viva la esencia del hardcore. No solamente en cuanto al mensaje planteado en sus canciones, sino desde una visión mucho más amplia, ligada plenamente al active y al hacer las cosas por uno mismo.

 

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