Nueva edición revisionista con el sol primaveral entrando por la ventana. Desterrando Héroes fue una de las tantas gemas de la escena hardcore punk de Mar del Plata que merece pasar por nuestra degustación.

|Por Makú Rodríguez|


Siguen pasando los días, las semanas y los meses y la situación mundial es cada vez más confusa. Los meses más caóticos en cuanto a encierro quedaron atrás. Ya corrió bastante agua bajo el puente, pero la incertidumbre sigue marcando agenda en nuestras vidas. Más allá de eso, seguimos de pie, como siempre, dándole batalla a la adversidad y tratando de reinventarnos día a día para poder continuar con nuestras vidas. La música, como siempre digo, sigue siendo ese escapismo necesario para motivarnos y darnos una buena cuota de alegría.

Ya ni sé cuánto tiempo pasó desde el último revisionismo. Bueno, en realidad sí sé. La percepción del tiempo mutó este año. No puedo dilucidar si mucho tiempo en realidad es poco, o simplemente, el 2020 pasó delante nuestro como un tren que viaja a toda velocidad. Hoy estoy filosófico y cuestionándome todo, como de costumbre, pero la columna revisionista siempre tiene estos coletazos de reflexión e introspección.

A partir de la segunda mitad de los 2000, el pulso del hardcore fue tomado por grupos como Bane, Verse, Sinking Ships y Comeback Kid. Este fenómeno no sólo se dio a nivel internacional, sino que en nuestro país también comenzaron a nacer bandas con esa impronta «modernosa» y un poco más evolucionada. Y cuando hablo de evolución me refiero a un sonido más maduro y trabajado. A diferencia de grupos de la década de los 90s, los 2000 no sólo llegaron con otra percepción musical, sino que también otra óptica lírica, un poco más sentimental y hasta romántica.

Far From Heaven, por ejemplo, fue una clara muestra de este sonido y además una banda que representó durante muchos años a Mar del Plata en la escena hardcore nacional. De hecho, marco a FFH como un precedente del sonido que nos regaló Desterrando Héroes.

Además de los grupos ya mencionados a nivel local e internacional, la movida nacional también estaba encabezada por bandas como Reconcile, Vos Me Fallaste, El Eterno Enemigo y El Camino Más Difícil, sólo por mencionar algunos ejemplos. Una clara muestra de cómo se adoptó el sonido moderno en este lado del mundo. Argentina es tierra fértil de bandas excelentes de todo tipo de género y en materia hardcore, debemos estar orgullosos.

Con este contexto a nivel escena nacional, Desterrando Héroes comenzó a dar sus primeros pasos en el año 2010. Épocas de recitales con mucha convocatoria en Mar del Plata. No es por renegar del presente, aunque indefectiblemente lo haga, pero la realidad ineludible es que las cosas cambiaron mucho desde aquellos tiempos. Todo se respalda en un ¿recambio generacional? o simplemente, en que los intereses de las generaciones más jóvenes, hoy por hoy, vienen por otro lado. Pero es un análisis sociológico que no voy a realizar en este momento.

Tengo dos versiones respecto al debut de Desterrando héroes: en Vinoteca Perrier junto a Diez Sesenta y Sufriendo Barbarie y por otro lado, mis fuentes afirman que fue junto a Vos Me Fallaste y Palabras, también en Vinoteca. Y para darle una cuota de realismo increíble y un plot twist fascinante, mientras escribía estas líneas me llego el dato real: la fecha debut fue junto a Endless Fear y Palabras el 13 de noviembre de 2010. Debe ser el párrafo más confuso que escribí en mi vida, pero quiero dejarlo así.

La banda se conformaba con Agustín en voz; Naranjo y Luis en guitarra; Héctor en bajo y Julián en batería. Todos músicos que ya venían con trayectoria dentro de la escena marplatense, provenientes de bandas como Coexistir, La Verdad Duele, Palabras y Listen Me.

Viví la última etapa de Desterrando Héroes. Llegué a verlos como máximo dos o tres veces, pero el recuerdo de aquellos recitales es imborrable. Mucha adolescencia, pogo y mosh demencial. Las fechas explotaban siempre. Como dije párrafos atrás, eran épocas de mucha convocatoria en los recitales y se vivían de otra manera. Pilas de mosh y muchas ganas de divertirse. Musicalmente la banda no escapaba de las venas de grupos como Sinking Ships, Verse, Anchor y More Than Life. Guitarras octavadas, que se fusionan con gritos desgarradores y melodías potentes. Aún conservo uno de sus demos entre mis discos.

Su último show fue en 2014 junto a Karl Peterson y Vientos. Desterrando Héroes dejó huella en muchos corazones y en muchas mentes. No sólo por sus canciones, sino por sus presentaciones en vivo. Una banda enérgica que forma parte de la historia under marplatense y qué mejor manera de reconocerlos mediante mis humildes palabras.

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