Llega un nuevo viernes de revisionismo de la mano de una de las bandas mimadas por Duias Music. Hacia Nuevas Razones, primer disco de Diasol y una gema fundamental de la música marplatense, pasó por nuestro paladar revisionista para llenar de nostalgia la llegada del calor.

|Por Makú Rodríguez|


Así como el ave fénix revive de las cenizas, hay bandas que se reinventan con el correr del tiempo y tienen que salir a combatir con las armas que tienen a mano. En el mundo de la música las rupturas son moneda corriente, al igual que los reemplazos o reducción en las filas. Todos estos factores se ven directamente asociados, no sólo a un cambio estético y de componentes, sino que también, muchas veces representa un cambio de sonido o de actitud.

Pero así como los cambios son habituales, hay componentes que se conservan. La esencia intrínseca que presentan ciertas bandas no es algo sencillo de derribar o eliminar. Existen rasgos distintivos que van más allá de la filosofía de vida de las bandas y pasan  a convertirse en un agregado para encasillarlos en un género. Sí, quizás suena confuso o simplemente no se entienda bien lo que estoy tratando de explicar, así que voy a ejemplificar para ir metiéndonos en el tema. Por ejemplo, Rage Against The Machine es una banda que en los papeles figura como rapcore/metal alternativo/rap metal, pero más allá de una definición musical, su figura de personajes contestatarios los convierte en una banda de rock combativo o de protesta. Mismo sucede con bandas de “punk ramone” o el mismísimo “metal argento”

Ahora bien, después de toda esta perorata, no quiero que piensen que me fui por las ramas. Todo esto tiene un sentido y tiene muchísimo que ver con la columna de hoy. Diasol es una banda que desde mi perspectiva representa a la perfección el sonido marplatense. Si bien es complicado dar una definición de “sonido marplatense” la subjetividad me lleva a ponerlos en el primer lugar de bandas que me remiten a cualquier rincón de esta ciudad.

No solamente los ubico en la cima de mi lista de música marplatense por una cuestión de sentido de pertenencia, sino que representan mucho más que eso. Así como ejemplifiqué con RATM  para explicar los ingredientes extras que tienen algunas bandas a la hora de ser catalogadas, Diasol es una banda de punk sensible.

Si bien el género emocional ya lleva mucho recorrido y no es nada nuevo, siento que Diasol emana una sensibilidad especial a la hora de hacer canciones. Actualmente la banda se conforma por tres vestigios (lo digo de buena forma, eh) de la formación que grabó Hacia Nuevas Razones. Hoy por hoy, la banda posee tres discos en su haber, uno de ellos recién salidito del horno. Es una banda que nunca perdió ese rasgo distintivo de sensibilidad y dulzura en sus melodías y sus letras.

El hecho de catalogarlos como una banda bien marplatense, se ve atravesado por una cuestión meramente personal. Aunque sé que no soy el único que lo piensa. Por lo menos a mí me remite a mis primeros recitales y largas caminatas por la costa. Dentro de sí, Diasol es un sinfín de melodías que van desde lo catártico hasta la calma absoluta. De por sí el sonido de la guitarra de Charly es bastante especial y fácil de reconocer. Tiene un estilo particular y una energía que se transmite de manera directa a quién reciba estas vibras sonoras.

Foto de Sebastián Pogo

En lo que respecta a la lírica de la banda, no hay mucho por decir. Vengo resaltando el carácter sensible de Diasol hace algunos párrafos, así que mucho desglose no puedo hacer. Aunque pensándolo bien, no hay que encasillarlos únicamente en lo frágil. Como mencioné en el anterior párrafo, es una banda catártica en lo musical y en lo lírico.

Pasó mucha agua por debajo del puente desde Hacia Nuevas Razones. Del 2007 hasta la actualidad la banda mutó. No fue sólo una mutación y nada más. El monstruo sensible de Diasol también se tomó recesos de descanso. Pasaron diez años para que el trío marplatense volviera a sacar un disco. Alimañas fue el regreso y el primer disco que grabaron en formato trío (recordemos que en la época de Hacia Nuevas Razones eran un quinteto). Hace menos de ¿un mes? Irrumpieron nuevamente en el universo discográfico con el lanzamiento de Los Olvidados. Y antes de seguir con esta columna y adentrarnos en su primer disco, haré una petición para todos los lectores novatos en materia Diasol: Escuchen todos los discos. Los obligo.

Foto de Sebastián Pogo

Bien, el primer disco de Diasol fue lanzado en el año 2007 y por aquellos días sus filas estaban integradas por Adrián Squif en voz, Charly Cecchi en guitarra y coros, José en bajo y coros, Hernán Legora (actual Luzparís) en segunda guitarra y Fabián alias El Jevi en batería.

El disco comienza con Euforia. Hacia Nuevas Razones es un disco de alto vuelo, por las letras, por la música y por la atmósfera que se crea en todas las canciones. Por momentos con algunos destellos de velocidad, las guitarras se funden en arpegios volados y distorsiones capaces de penetrar cualquier cerebro.

Foto de Sebastián Pogo

Por si no quedó claro, es una banda muy personal. Las letras denotan cierta angustia y climas nostálgicos con los cuales es muy fácil sentirse identificado. La lírica introspectiva de Diasol se respalda en el fuerte carácter emocional de sus canciones.

Esta vez no quiero hacer un repaso minucioso de todas las canciones del disco. Es una suerte de estrategia y a su vez, tengo ganas de cambiar un poco la metódica de análisis. La juego de estratega para que escuchen sí o sí el disco y saquen sus propias conclusiones y se dejen llevar por cada una de las diez canciones que componen Hacia Nuevas Razones.

El disco debut de Diasol puede llevarte por varios parajes y pegarte de diversas formas. Nuevamente, la subjetividad juega un papel fundamental en la interpretación lírica de este disco. Más allá de eso, está a la vista el carácter de descarga de cada una de estas canciones. Igualdad como coletazo hardcore del disco, demuestra que la velocidad es un factor que aparece sutilmente para detonar furia.

Silencios es una canción que me destruye el pecho. Sin preámbulos. Sin más vuelta que darle. La clara evidencia de que existen fantasmas del pasado que cada tanto aparece para hacernos tambalear. Pero si tuviera que elegir una canción predilecta sin dudas me quedo con Luceros y su frase existe un lugar donde se quiebra el suelo. La voz de Adrián es un condimento especial. Un condimento que con su partida José supo mantener en alto y también otorgarlo un rasgo especial a la banda.

Foto extraída de su página de Facebook

Nuevamente hago un llamado de atención para cualquiera que no conozca a esta banda marplatense. No hace falta ser muy melómano para conocerlos. Es uno de mis caballitos de batalla cada vez que tengo que hablar de Mar del Plata fuera de nuestra ciudad. Hacia Nuevas Razones es una explosión de sensibilidad y rabia en nuestros oídos y, lógicamente, en nuestros corazones. 

 

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