Nueva jornada de revisionismo en Duias Music. Seguimos generando archivo y seguimos sumando bandas a la biblioteca Esta vez, es el turno de una gema perdida en los confines del punk melódico.

|Por Makú Rodriguez|


Me atrevo a decir que debajo del underground marplatense, existe un universo más. Algo así como un infra-underground. Un universo paralelo en el cual convergen bandas y proyectos que apuntan a un séquito de personas bien específico. No porque interpreten un género difícil o su música sea espantosa, sino porque nacieron de esa manera, con esa perspectiva de tocar para los amigos y, fundamentalmente, para divertirse.

En columnas pasadas hablé acerca de dejar una huella y de los proyectos que quedaron perdidos en el tiempo. Bandas que sólo existieron arriba de un escenario y no dentro de una grabación. Grupos efímeros que pululan en el aire que respira la escena musical marplatense. Todo eso forma parte del infraunderground.

La existencia de este universo está plenamente arraigada a los grupos humanos, a los espacios donde fueron creadas las bandas que pertenecen a este mundo. Cuando hablo de espacios me refiero a, por ejemplo, una banda de colegio. Hoy por hoy se me viene un ejemplo bastante contemporáneo y es el caso de Teenage Feelings, una banda excelente, con mucho sentimiento, creada por tres pibes de secundario. Hasta la fecha tocaron tres o cuatro veces y siempre fue para ese grupo de compañeros de colegio. Allí radica la existencia de este concepto.

 

Bien, me fui un poco por las ramas, pero consideraba necesario hacer esta suerte de ensayo sobre el concepto de infraunder para ahondar en el disco y en la banda de la que voy a hablar en esta columna.

Sangre Vital fue uno de esos diamantes pertenecientes al infraunder. Un proyecto casi fugaz que quedó guardado en el corazón de pocos, pero que a la vez somos muchos. La existencia de SV tuvo lugar entre el 2011 y el 2013. Comenzaron a latir paralelamente junto a bandas como Crucial Pit, Blu Damp y Diez Sesenta (bandas que alguna vez desglosaré en esta columna). Integrada por Alan en bajo y voz, Nahufa en guitarra y voces, y Gabo en batería, Sangre Vital fue una banda que se puede encasillar dentro del espectro emo punk o pop punk.

Con una gran influencia en bandas como Saves The Day, New Found Glory y A Day To Remember, el sonido presentado por SV se refuerza en las melodías de guitarra, con algunas baterías rápidas y la voz reconocible de Alan. La simpleza de las letras es una de las principales características de la banda. Con una fuerte carga emocional y mucha adolescencia encima, las canciones de Hay Mucho de qué Hablar son una oda al desamor y a los pesares de cualquier adolescente.

Luego de que la banda dejara de tocar en el año 2013, tuvieron que pasar tres años para verlos nuevamente. Tuvieron un regreso pasajero en el año 2016 en el que se presentaron tres veces en vivo. Después de eso, Alan migró hacia territorio extranjero y nunca más se los volvió a ver en vivo.

Hay mucho de que hablar fue el único disco que grabaron. Quedaron algunas grabaciones perdidas que están disponibles en Youtube. Aún así, su primer y único disco no tiene desperdicio. Grabado en toma directa y sin mucho trabajo de estudio, el sonido simple que presenta SV es una clara muestra de la esencia de la banda y de los tiempos que corrían. Hacer música para divertirse y tocar para los amigos, siempre con mucha sinceridad en las letras y melodías que llegan al corazón.

En cuanto al disco en sí, contiene 10 canciones. El álbum comienza con la canción Secreto y su frase “siempre te veo saliendo al recreo…” Una simple historia de amor escolar, que deja en evidencia la temática que resalté en párrafos anteriores. Los amoríos en días de escuela y la frustración de no saber cómo acercarse a una chica.

Luego sigue LxDxH y otra vez el desamor y el conflicto como temática principal de la canción, aunque esta vez, es una clara muestra de enojo ante una persona que da mil vueltas. Después es el turno de El Mendigo, la historia de un chico que se enamora de una piba millonaria.

El tema número cuatro del disco es uno de mis favoritos. Una Pequeña Cosa Que Decir es la historia de mi vida. A veces no actuamos por miedo a arruinar todo y eso es lo que canta Alan en esta canción. “Siempre te acompaño hasta tu casa, porque sé que ahí te voy a abrazar” es mi frase favorita de la canción. Además, tiene unos coros que la hacen aún más emocional a la canción.

Olvidar es el tema que sigue, nuevamente las emociones a flor de piel y el desamor. Particularmente me gusta mucho la guitarra de esta canción. Tiene un corte muy New Found Glory que me enloquece. El disco continúa con ¿Por qué?, quizás la canción más caótica de todo el disco.

El tema número siete es El Futuro, una canción que denota la incertidumbre que nos presenta el paso de la vida. Luego, es el turno del que para mí, es el himno de Sangre Vital: 5 Meses. Es como agarrar un corazón partido y de sus pedazos escribir una letra. Una ruptura sentimental que te patea el pecho, más que nada porque la letra es tan simple de entender, que dice las cosas sin vueltas.

El disco va finalizando con la canción ¿Esto es vida? La intro es bien Blink 182 y nuevamente, la incertidumbre de la vida se refleja en la letra. La última canción es Seis Más, una canción que básicamente habla de la frustración de ir al colegio. Tan simple como eso.

Hay Mucho de que hablar es un disco que marcó a muchos de nosotros porque la sencillez de sus canciones supo conmovernos. No solamente por una cuestión de cercanía con sus integrantes, sino porque Sangre Vital puso en palabras todo lo que nos costaba decir.

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