Como todos los viernes, llega una nueva edición de #Revisionismo. En esta oportunidad desglosaremos “La Curva” el nuevo disco de Las Perseguidas.

|Por Makú Rodríguez|


No fue necesario navegar en el tiempo para la columna de hoy. La idea es hacer un equilibrio semanal entre los viejos lanzamientos y los nuevos. La ciudad ofrece una renovación constante de material y eso es un punto positivo para nuestra música.

Indudablemente fueron muchos los proyectos que culminaron sin grabar absolutamente nada. Creo que todos presenciamos algún recital de una banda buenísima que lamentablemente, por esas cosas de la vida, nunca grabó nada. Los ejemplos son miles y muchos sabrán de lo que estoy hablando. Obviamente que esto tiene un lado, digamos, “bueno”. El ostracismo, la mística de vivir en las penumbras y ser parte del recuerdo de algunos privilegiados, debe ser una satisfacción bastante ambigua, similar a la de aquellos viejos que de forma orgullosa dicen “yo vi a Pappo tocar para cuatro personas en el año 70”

En Mar del Plata hay una fuerte oleada de música joven. Es un fenómeno que se da desde siempre en todos los géneros. Bandas que prosperaron con el correr del tiempo y bandas que forman parte de la categoría que resaltamos en el párrafo anterior, quedando rezagadas por no tener un material grabado y vivir sólo en el recuerdo de las presentaciones en vivo. Hoy vamos a hablar de una banda que creí que formaría parte de un recuerdo en vivo.

Los temas de Las Perseguidas resuenan en mi cabeza desde el año pasado. Ensayaban en la sala donde trabajo, porque además de periodista, las inclemencias de estos tiempos me llevan a ser algo más que un comunicador. Los chicos acudían todos los viernes en el horario de las 15:00. Debo reconocer que trabajando allí escucho cosas muy buenas, aunque generalmente, no les presto demasiada atención, pero con Las Perseguidas no me pasaba. Ansiaba que fuera viernes para pegar mi oído detrás de la puerta de la sala número 1 del Búnker y escuchar el génesis de La Curva, su Ep recién salido del horno después de muchísimo tiempo.

Creo haberlos visto en vivo dos o tres veces. No entendía como no tenían ningún material para escuchar. Mi deseo era que dejaran un registro. Sería un desperdicio y algo bastante triste no dejarle nada a los que vienen detrás de nosotros. Recuerdo una presentación de ellos en La Ronda, una noche horrenda por el clima. La impronta de la banda siempre me pareció más que interesante. Bien en las venas de los primeros coletazos del indie del nuevo milenio y una gran esencia noventosa.

La Curva es un Ep de seis canciones. Nada rebuscado, ni de otro mundo. Fue muy loco escuchar esas canciones grabadas. Como resalté en párrafos anteriores, conocía los temas de escucharlos en sus ensayos. Las Perseguidas es una banda que se mantiene en la penumbra de las redes. Hay que descubrirla. Teniendo en cuenta los paradigmas actuales, si no estás en Instagram, Facebook o alguna otra red, no existís. Aun así, ellos sí existen. Y su existencia está empíricamente comprobada a través de sus canciones.

Todo el día es el tema que abre su disco. A título personal, el sonido y las canciones de Las Perseguidas me denotan cierta nostalgia. No sé. Debe ser que me recuerdan a un invierno bastante inestable, pero eso es tema mío y no ahondaré en problemas personales. “Estoy todo el día mareado, estoy todo el día mareado” canta Tato en el primer tema del disco. Un estribillo más que pegadizo, que a primera escucha ya se incorpora a tu psiquis automáticamente.

La segunda canción del disco es mi favorita, sin dudas. Comienza con una base de batería repetitiva, hasta que un rasgueo dulce de guitarra indica que el tema acaba de comenzar. Sumado a esto, un punteo pegadizo, al mejor estilo inglés. Luego la batería se funde en un juego entre el Hi-hat y el redoblante, símil a las bases post punk de la década de los 70. “Recordaré este momento, para siempre” esa es la frase que más resuena en mi cabeza. Recuerdo escuchar esa parte de la canción desde el otro lado de la puerta de la sala.

Las letras son bien personales. Me gusta el vuelo lírico y musical que tiene el disco. De más está decir que, desde mi punto de vista, la canción Recuerdo es el punto máximo de nostalgia en La Curva. A la mitad del disco nos encontramos con Planta. Me recordó a mis épocas de Favourite Worst Nightmare hasta el hartazgo. Sin dudas, una linda etapa.

10/10 podría estar en algún PES de la play 2. Perdón. A veces me voy y hago analogías con jueguitos, pero aquellos nostálgicos de las consolas, sabrán perfectamente de lo que hablo. Es una canción instrumental que funciona como una suerte de intro para la canción Cigarrillo, la anteúltima pieza del ep.

La Curva finaliza con S.O.S y nuevamente, caeré en la comparación con la oleada de música inglesa. Otra vez, se nota la fuerte carga personal en lo lírico. Musicalmente impecable. Tiene un riff de guitarra muy pegadizo.

Es un disco que te lleva por muchos lugares, más allá de que sea una curva corta y pequeña. Particularmente me hace navegar entre lo nostálgico y un poco también, entre la sensibilidad y los climas cambiantes. Como era de esperarse, no me defraudaron con este disco. Por suerte Las Perseguidas no serán sólo un recuerdo. Y por si alguno descree de su existencia, les recomiendo que escuchen el disco y ahí se darán cuenta de lo que hablo.

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