Llega un nuevo viernes de historia marplatense y seguimos dando batalla revisionista. Las Ideas del Caminante de Fiura fue la pieza seleccionada para esta ocasión. Una deuda pendiente dentro de nuestro laboratorio de investigación.

|Por Makú Rodríguez|


Así como la semana pasada fui consciente de que la máquina del tiempo se me estaba quedando al inicio del recorrido, hoy debo decir que me voy alejando cada vez más y más de lo contemporáneo. La columna pasada de Hombrespanto fue una suerte de deuda que tenía conmigo mismo, diría que el revisionismo anterior cumplió con cierto carácter terapéutico que me hizo abordarlo desde un lado mucho más profundo y personal. Ojo, no está mal, sólo que quizás mis palabras fueron atravesadas por vivencias personales y viceversa.

Escuchá Las Ideas del Caminante acá! https://fiurateam.bandcamp.com/album/las-ideas-del-caminante

Hoy decidí dejar de lado los fenómenos que pasaron cerca mío, así que profundizaré en una banda que me encanta, pero que lamentablemente no pude disfrutar en su ¿mejor época? Todo por cuestiones meramente geográficas y el mismísimo destino. Diría que Fiura forma parte de esa lista interminable de bandas que desearía que estuvieran tocando. En realidad, pasa más por la inercia de sacarme la vena y verlos muchas veces en vivo porque sinceramente, es increíble el potencial de ellos y de cada una de sus canciones.

Hoy no hice mucha introducción introspectiva, ni divagué entre conceptos, aunque siempre termino haciéndolo a fin de cuentas. Fiura llegó a mí a través de una compañera de colegio (una compañera que después terminó siendo algo más, pero bueno, no viene al caso, sólo el dato color sentimental). Quinto año de la secundaria y una canción sonando de un celular con un parlante mega precario. Se acercó a mí para hacerme escuchar la canción Iris. Hoy por hoy, de mis favoritas junto a Tormenta en Júpiter.

De más está decir que las mujeres siempre formaron parte de la música, pero en aquel entonces no me atrevo a decir que era algo “extraño” o fuera de lo común, sólo que internamente estábamos tan acostumbrados a que la música se conformara principalmente por hombres que me impactó muchísimo la voz de Anabella. Mucha fuerza, mucha dulzura y a la vez una energía envidiable.

Por lo menos a mí me sucedía de esa manera. Todas las bandas que escuchaba en aquellos tiempos estaban integradas meramente por hombres. A lo sumo, escuchaba algo de Eruca Sativa, aunque reconozco nunca haber sido demasiado fanático de la banda cordobesa. Fiura me movió las entrañas no sólo por la voz, sino por su música, de momentos indescifrable y muy difícil de encasillar. Sus canciones son un combo explosivo, acompañadas por coros que te llevan a pararte frente a un abismo.

Post… algo. Creo que esa es una de las mejores maneras para definirlos de manera cuasi ortodoxa. Recuerdo estar charlando con un amigo y llegar a la conclusión de que Fiura es una banda de “post algo” Me parece brillante, porque el “algo” suena tan desinteresado y tan abarcativo, que indudablemente pone en tela de juicio el hecho de segregar a las bandas por un género determinado. En lo musical varía mucho. Fiura te puede llevar por el tecnicismo del post rock, hasta por la furia y la rabieza del post hardcore quitado de las venas de bandas como At The Drive In o desde lo más salvaje de las guitarras filosas de Alexisonfire. Siempre metidos en esas dos palabras: Post algo.

Al fin y al cabo siempre me contradigo. Aclaré que no iba a caer en la misma de crear conceptos y todo eso, pero debo decir que el “Post Algo” es un término que me gustaría patentar (?). Es más, me voy a ir un poquito del rol revisionista y haré una pequeña salvedad. El post algo sigue vivo y en nuestra ciudad tenemos una banda que lo lleva a cabo de una manera precisa y muy fácil de dilucidar: El Poder. Independientemente de que nuestrxs amigxs de El Poder siempre reconozcan la fuerte influencia de Fiura en su música, son un claro ejemplo de este nuevo género/concepto. Si me están leyendo, soldados de El Poder, les mando un cariño enorme.

Creo que llegó el momento de hablar sobre la musa inspiradora de esta columna. El primer EP de Fiura data del año 2008, más precisamente en noviembre del 2008. Ya pasaron 11 años de la salida de su primer material. Luego, en 2009 fue el turno de la canción Tormenta en Jupiter. Tema que en su Bandcamp figura como single. Pero fue en el 2012 que salió el disco del cual hablaré a continuación: Las Ideas del Caminante.

Las Ideas del Caminante salió en agosto de 2012 a través del sello Pistilo Records. El disco fue grabado, mezclado y masterizado por Fiura en el año 2011 y la ilustración estuvo a cargo de Mariano Nostro. Posee nueve canciones, la medida justa y necesaria para un disco como este.

Es un disco que lleva por muchos lugares y por distintos parajes. Las guitarras de Fiura para mí siempre fueron dueñas de cierto misticismo y de una técnica bastante particular. De momento algunos arreglos son propios del estilo math rockero, pero con cierta pesadez similar a la del sonido dosmiloso. Las violas estuvieron a cargo de Marco y Adrián. El primero de los mencionados también a cargo de los coros celestiales y rabiosos.

Como bien dije al principio de la columna, no puedo dejar de lado la vos de Anabella, motivo principal por el cual me cautivó la banda. Y por último, pero no menos importante, un crédito especial a Mariano, baterista encargado de tomarle el pulso a la banda. Un animal de los parches y figurita varias veces repetida cuando le pedimos a nuestro público que eligieran a su baterista favorito de la ciudad de Mar del Plata.

Las Ideas del Caminante no sólo se presta para el vuelo musical. Las letras también son de alto vuelo. Con una personalidad bien marcada y una poesía hermosa, las letras llevan a la identificación y a la famosa patadita en el corazón.

Lógicamente, este disco no escapa del caos y de la catarsis pura. La fusión entre las voces y los tiempos de batería, sumado a las guitarras estridentes generan que Las Ideas del Caminante sea una pieza de lujo de la música under marplatense. Como bien dije en una de las primeras columnas, todos tenemos nuestros caballitos de batalla para enaltecer a la música de la ciudad. Sin duda alguna, Fiura es uno de esos caballitos, de los que pelean adelante y generan que a uno se le infle el pecho de orgullo.

Fotos extraídas de su perfil de Facebook.

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