El rapero llegó a nuestra ciudad para confirmar por qué es uno de los artistas más interesantes del momento. GAP fue testigo de una noche redonda que tuvo rap, hip hop y mucho rock. Fotos por Diego Banegas.

|Por Tomás Vidal|


GAP es parte de Mar del Plata. Se sintió cuando sus puertas cerraron en 2017 con aquel recital de Las Pelotas. Y se celebró su vuelta con la presentación de Babasónicos en junio de este año.

Ahora la cita era con Valentín Oliva, un artista que no parece conocer su techo. Con sólo 21 años, el oriundo del barrio porteño de Chacarita pateó el tablero musical y revolucionó la escena. Y hay datos que respaldan esto: lleva más de 170 millones de reproducciones en YouTube, más de 3 millones de oyentes mensuales en Spotify y Caravana, su disco debut, fue rápidamente tendencia número 1 en Argentina.

Si tuviera que determinar cuál es el público de WOS, sería una tarea bastante engorrosa. Si bien predomina una audiencia joven, y que se hizo sentir durante la presentación, también pudo verse personas de todas las edades disfrutando un show que no te dejó a gamba nunca.

A ver, WOS era la atracción principal, fue el motivo por el cual la gente fue a GAP. Eso no se discute. Pero qué bien estuvo su banda, totalmente a la altura y ampliando el repertorio del rapero a un lado más roquero y hasta jazzero. Guillermo Salort acompañó desde la batería, Fran Azorai en los teclados, Natasha Iurcovich la descosió en el bajo y Facundo Yalve suplantó al ausente Ca7riel en la guitarra. Cabe destacar que Yalve, aka Evlay beats, fue el encargado de la producción musical de Caravana.

En una hora, WOS hizo un recorrido por todo su repertorio. Comenzó bien arriba con «Luz Delito», canción que utiliza y homenajea a uno de los mejores temas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, «Luzbelito y las Sirenas». «Es un tema que agarramos el riff de Luzbelito y mezclamos cosas del rap en otro tempo y cuando escuche la base me volví loco y nos enamoramos del tema y es uno de los que más me gusta», contó Valentín en una entrevista con Marcelo Figueras.

Luego continuó con «Terraza», single que compartió a principios de este año y que finalmente no fue incluido en Caravana. El público explotaba. Letra por letra repetían cada una de las frases, mientras saltaban en el aire con toda la energía que transmitía WOS y su banda.

Un momento que se repitió a lo largo de la noche, y que la gente esperaba con ansias, fue el freestyle. WOS es palabra mayor en esta categoría, así lo demuestra cada vez que se sube al escenario, con un ingenio y una habilidad lírica que muy pocos pueden alcanzar. Y los títulos lo respaldan: campeón mundial 2018 de la Batalla de Gallos de Red Bull y Campeón de la primera liga profesional FMS. Hace poco se pronunció sobre su futuro en estas competencias y sembró un mar de dudas. «Le pierdo el sentido cuando no me encanta lo que estoy haciendo. Como no me está encantando competir, le agarro un poquito el gusto a la melodía», afirmó.

«Okupa», «Fresco», «Pantano» y «Melón Vino» formaron parte de una noche redonda, no sólo musicalmente. La reciprocidad de energía que se vivió esa noche fue especial. El público acompañó cada momento y le devolvió todo lo que salía del escenario. Un momento especial se vivió cuando WOS comenzó a tirar botellas de agua a la gente, pidiendo que se las fueran repartiendo debido al calor agobiante que se sentía en el medio del campo.

«Canguro» fue el mejor momento de la noche. «Entiendo que te molesta, la empatía te cuesta y si ahora gritamos y cantamos en modo de protesta es porque preguntamos bien y nadie nos dio una respuesta», reza el tema que ya lleva casi 50 millones de reproducciones en Spotify. En esta misma canción podemos escuchar otro guiño ricotero, con la histórica frase de «Queso ruso»: «Fijate de que lado de la mecha te encontrás».

Un tema que no pasó desapercibido fue «Andrómeda», canción sacada en octubre del año pasado y que fue producida por Louta y Nico Cotton. Un viaje introspectivo que recorre la intimidad de Valentín, desde un sentimiento particular a un andar universal. «No puedo amar, ¿no puedo amar?/O solo no amo como aman los demás/¿Cómo hay que amar? ¿Hay que amar?/
Hay que desarmar los preceptos hechos y tirarse al mar». También se dio el gusto de presentar «Protocolo», aquel primer single que compartió a fines de 2017 junto al grupo Banzai FC.

Fue también una noche de emociones. Valentín recordó que Mar del Plata siempre estuvo presente en su vida, desde muy temprana edad venía a visitar a su familia. Le dedicó un saludo muy especial a sus familiares presentes y a sus amigos más cercanos que lo miraban desde una de las gradas a la izquierda del escenario.

Las más de mil personas que se juntaron esa noche tuvieron un cierre espectacular con «Púrpura», single que fue lanzado en agosto del año pasado y que ya es un clásico en cada presentación del rapero. Pudo parecer un show breve, que se pasó rápido, pero realmente intenso. Algo como lo que vivimos en esta época, ¿verdad?

Mención especial para la puesta en escena del show. La pantalla funcionó como un complemento perfecto, con imágenes de Caravana y por momentos con cifras de la pobreza e indigencia de la Argentina, demostrando que la realidad social atraviesa de lleno la realidad de la obra de WOS. Las luces jugaron su parte también, desde los laterales, sobre el escenario y el seguidor que apuntaba al rapero de un lado a otro. En este sentido hay que destacar la labor de Lucas Nievas que, si bien es más reconocido por su personaje de Mauro de Lanús junto a Marito Baracus, tiene trabajos junto a artistas como Dante Spinetta, Usted Señalemelo, Bándalos Chinos y Emmanuel Horvilleur, entre otros.

«Somos una plaga rara que no para de crecer», tiró WOS. Una frase que me quedó grabada y que es todo un axioma. Valentín es parte de una movida que está pisando fuerte en nuestro país. Ideas claras, potentes y que buscan desestabilizar. Romper con lo impuesto, hacer pensar que hay algo más que lo que nos dicen que hay. Jugar a ser diferente y no tener miedo a hacerlo.

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